¿Por qué puedo sentir el tampón?

Usar tampones es genial. Somos grandes fans, pero puede que te preocupe si lo sientes mientras lo usas. Si está insertado correctamente, no deberías sentirlo en absoluto.

Primero, un recordatorio sobre cómo funcionan los tampones

Aquí va un resumen rápido. Los tampones se insertan en la vagina, donde absorben el flujo menstrual antes de que tenga oportunidad de salir del cuerpo. Los músculos vaginales mantienen el tampón en su lugar hasta que estés lista para sacarlo. No se moverá hasta entonces. Por eso no deberías sentir el tampón durante su uso. Sin embargo, si se supone que no debes sentirlo, quizás te estés preguntando por qué sientes el tuyo.

Entonces, ¿por qué siento mi tampón?

La razón más probable es que no lo empujaste lo suficientemente adentro al insertarlo. No te preocupes: simplemente usa delicadamente tu dedo para empujarlo un poco más hacia dentro. Si eso no lo resuelve[XI2.1], sácalo e intenta de nuevo con uno nuevo. Otra razón por la que podrías sentir el tampón es que estás usando una absorbencia demasiado alta. Si usas un tampón de mayor absorción de la que necesitas, esto puede resecar la vagina, lo que la hará demasiado seca para que el tampón se sienta cómodo adentro, provocando esa sensación incómoda

Cómo insertar un tampón correctamente

Así es como debes hacerlo para no sentir el tampón. Sujeta las marcas de agarre del aplicador con el pulgar y el dedo medio. Abre las piernas a una distancia mayor que el ancho de tus hombros. Asegúrate de empujar el aplicador hacia adentro hasta que todo el tubo exterior más grueso del aplicador (la parte que contiene el tampón) esté completamente dentro de la vagina y no puedas verlo. Una buena manera de lograrlo es inclinar el aplicador ligeramente hacia tu espalda e introducirlo en la vagina hasta que los dedos que sostienen las marcas de agarre entren en contacto con tu piel. Solo entonces debes empujar el émbolo para liberar el tampón del aplicador. A veces se necesita un poco de práctica para hacerlo bien y lograr esa sensación de “ni siquiera sé que está ahí”. Una vez que le agarras el truco, los tampones son realmente cómodos. Muchas chicas los prefieren a las toallas sanitarias porque pueden hacer y usar lo que quieran durante su periodo. La elección entre tampones o toallas es completamente tuya.