How to insert a tampon

Cómo insertar un tampón

Si es tu primera vez usando Tampax, ¡estamos aquí para ayudarte! Insertar tu primer tampón puede sentirse intimidante, pero una vez que aprendas cómo hacerlo, descubrirás que no es tan raro ni aterrador como pensabas.

¿Cabe un tampón en mi cuerpo?

Primero que nada, recuerda que tu vagina es lo suficientemente elástica como para que quepa un bebé, ¡así que un tampón no tiene nada de qué preocuparte! Los tamaños de los tampones se basan en la cantidad de flujo que absorben. Si no estás segura por dónde empezar, prueba el Regular: es la absorbencia que más mujeres usan. Si el tampón se satura en pocas horas, sube una talla. Si te resulta incómodo al cambiarlo, baja una talla. Aquí puedes comparar los tampones y sus tamaños según tu flujo menstrual.

¿Insertar un tampón duele?

Puede sentirse un poco raro, especialmente si es la primera vez que insertas un tampón. La buena noticia es que no tiene que doler: tú tienes el control total. Si duele, hay cosas que puedes hacer para que sea más cómodo. ¡Sigue leyendo!

Pasos para insertar un tampón

Diagram of a Tampax Pearl applicator tampon (absorbent core - provides protection by absorbing and storing menstrual flow, smooth removal layer - for removal comfort even on light days, string - used to remove the tampon, LeakGuard braid - helps stop leaks before they happen, applicator - helps to comfortably insert the tampon)

Paso 1: Lávate las manos

Siempre es buena idea lavarte las manos con agua y jabón antes y después de insertar un tampón.

Paso 2: Saca tu tampón

Desenvuelve el tampón y asegúrate de entender cómo funciona. Si nunca has visto bien un tampón de cerca, puede intimidarte, pero el tampón en sí está dentro del aplicador. Los tampones con aplicador facilitan la inserción del tampón en la vagina. Algunos aplicadores son de plástico y otros de cartón, pero ambos tipos son seguros. El aplicador tiene un tubo exterior más grande que contiene el tampón, una zona de agarre donde lo sostienes y un tubo más pequeño en el extremo por donde sale el cordón. Ese tubo pequeño es en realidad un émbolo que usas para empujar el tampón hacia tu vagina una vez que has insertado el aplicador. Si usas un tampón Tampax Compak, tendrás que jalar el émbolo hacia afuera hasta que haga clic para que funcione[XI2.1]. Si no escuchas el clic, el émbolo no liberará el tampón del aplicador.

Paso 3: Ubica tu vagina

Sabemos que ya sabes dónde está, pero muchas personas nunca la han observado lo suficientemente de cerca como para conocer su posición exacta. Toma un espejo y mira bien para familiarizarte con la abertura vaginal y el lugar donde irá el tampón.

Paso 4: Ponte cómoda y prepárate para insertar el tampón

Encuentra una posición cómoda que te permita relajarte y llegar a tu vagina sin dificultad. La mayoría de las personas se sienta en el inodoro o se pone de pie en cuclillas para insertar el tampón, pero también puedes intentarlo acostada o apoyando un pie en un escalón o superficie elevada (por ejemplo, el borde de la bañera). Lo más importante es respirar profundo y relajar todos tus músculos. Si aprietas los glúteos o tensas los músculos alrededor de la vagina, será más difícil insertar el tampón.

Paso 5: Coloca la punta

Sostén el tampón por la zona de agarre (la parte más pequeña justo encima del émbolo) y coloca la punta del aplicador en la abertura vaginal.

Paso 6: Usa el ángulo correcto

Una vez que la punta esté en su lugar, dirige el tampón hacia tu espalda baja, no hacia arriba en línea recta. La vagina no va directo hacia arriba en el cuerpo, sino que tiene una ligera inclinación. Encontrar el ángulo adecuado para ti puede ayudar a que la inserción sea más cómoda.

Paso 7: De la punta al agarre

Ya estás lista. Introduce lentamente el aplicador desde la punta hasta el agarre. Cuando lo hayas insertado lo suficiente, los dedos en la zona de agarre probablemente estarán tocando la vulva (la abertura externa de tu vagina).

Paso 8: Empuja el émbolo

Una vez que hayas insertado el aplicador de la punta al agarre, es momento de usar tu dedo índice o la otra mano para empujar el émbolo completamente hacia adentro del aplicador y liberar el tampón.

Paso 9: Retira el aplicador

Después de empujar el émbolo hasta el fondo, saca el aplicador (ambas piezas de plástico). El cordón será lo único que quede asomando de tu vagina.

¡Listo!

¡Lo lograste! Una vez que hayas insertado el tampón, ya terminaste. Sigue leyendo para aprender cómo retirarlo.

Un consejo de experta para insertar un tampón

Si el tampón te incomoda y sientes que tienes que caminar de manera extraña, probablemente es porque no está lo suficientemente adentro de la vagina. Si eso ocurre, usa tu dedo suavemente para empujarlo más hacia arriba, esto generalmente resuelve el problema.

Si aún tienes dificultades

La razón más común por la que las personas no logran insertar un tampón es que lo están haciendo con el ángulo incorrecto, o se ponen nerviosas y tensan los músculos alrededor de la abertura vaginal. Pero si ya ajustaste el ángulo, estás bastante relajada y aun así no puedes insertarlo, debes consultar a una ginecóloga, ya que puede ser algo que requiera tratamiento. Por lo general, se trata de una de estas dos situaciones:

Posible complicación: el himen

Tu himen puede tener una variación que dificulte la inserción de un tampón. El himen es un anillo de tejido delgado y elástico que rodea la abertura vaginal. La mayoría de los hímenes tienen una abertura en el centro por la que un tampón puede pasar fácilmente, pero algunos tienen una abertura muy pequeña o un tabique (una banda de tejido) que bloquea parcialmente la abertura. Si ese es el problema, se resuelve con un procedimiento muy sencillo que la mayoría de las ginecólogas realizan en el consultorio después de anestesiar la zona, por lo que no sentirás nada. Es rápido y sencillo

Posible complicación: vaginismo

La otra razón por la que algunas personas no pueden insertar un tampón es una condición llamada vaginismo, que ocurre cuando los músculos alrededor de la abertura vaginal se contraen con tanta fuerza que no permiten que nada entre a la vagina. Estas contracciones son involuntarias, lo que significa que no las controlas ni te das cuenta de lo que está pasando. Esta condición generalmente se desarrolla después de una lesión o experiencia traumática que puede o no involucrar la vagina. El vaginismo no es algo que puedas controlar, pero sí es algo que puede desaparecer con tratamiento. Esto implicaría hablar con tu ginecóloga, quien podría recomendarte trabajar con una fisioterapeuta de suelo pélvico: pueden hacer maravillas en el tratamiento del vaginismo.

En conclusión: hay ayuda disponible

Si tienes dificultades para insertar un tampón o si sientes dolor persistente durante la inserción, siempre debes buscar atención médica con un médico de tu confianza. No sufras en silencio ni te incomodes por sentirte avergonzada. ¡Te prometemos que no hay razón para ello! Las ginecólogas atienden estos problemas con mucha más frecuencia de lo que imaginas.

Cómo retirar tu tampón

Ahora que ya dominaste cómo insertar un tampón, es momento de aprender cómo retirarlo. Cuando sea hora de hacerlo, primero lávate las manos. Luego, adopta una posición cómoda, relaja el cuerpo y usa las manos para localizar el cordón del tampón. Después, usa el dedo y el pulgar para sujetar el cordón y jalarlo lentamente hacia afuera de la vagina. Sabemos que es tentador, pero, por favor, no deposites el tampón en el inodoro. Los tampones deben desecharse correctamente en la basura doméstica. Después de retirar el tampón, recuerda lavarte las manos

¡Eso es todo! Ahora ya sabes cómo usar un tampón.